Medicina estética y autoestima: cuando un tratamiento ayuda y cuando es mejor decir no

En un nuevo episodio de Más que Estética, la doctora Sonia Díaz estuvo acompañada por la psicóloga Jennifer Castrillo para abordar una de las frases más habituales en consulta: “quiero verme mejor”. Una petición aparentemente sencilla, pero que muchas veces esconde una historia emocional mucho más profunda.

En Clínica ICA, la primera respuesta ante esta frase no es un tratamiento, sino una pregunta: ¿por qué?. ¿Por qué quieres cambiar esa zona? ¿Por qué te incomoda ahora? ¿Qué ha ocurrido para que sientas que necesitas verte diferente? A partir de ahí comienza un proceso de escucha en el que la medicina estética deja de ser algo superficial y se convierte en una herramienta de cuidado, autoconocimiento y bienestar.

La doctora Sonia explicó que muchos pacientes llegan buscando corregir una ojera, una arruga, unos labios o una zona concreta del rostro. Sin embargo, al profundizar, aparecen situaciones como duelos, rupturas, inseguridad, pérdida de peso, cansancio, estrés o falta de autoestima. En algunos casos, el tratamiento puede ayudar a mejorar cómo se siente la persona. En otros, lo más responsable es detenerse y no tratar.

Jennifer Castrillo explicó que la imagen corporal está muy vinculada a la autoestima. No siempre nos vemos como realmente somos, sino como nos sentimos. Cuando existe una distorsión de la imagen, una pequeña imperfección puede convertirse en el centro de toda la atención. Esto ocurre, por ejemplo, cuando una persona se mira al espejo y solo ve un defecto, ignorando todo lo demás.

También se habló de la influencia de las redes sociales. Filtros, rostros artificiales, labios exagerados, pieles sin textura o cuerpos imposibles pueden generar una distancia peligrosa entre el “yo real” y el “yo ideal”. El problema aparece cuando el paciente quiere parecerse a una tendencia, en lugar de reconocerse a sí mismo.

Por eso, la medicina estética ética no consiste en hacer todo lo que el paciente pide. A veces, el mayor acto médico es decir no. No a un tratamiento innecesario, no a una transformación que no respeta el rostro, no a una cirugía en un momento emocional inadecuado.

El objetivo en Clínica ICA es crear un plan personalizado, progresivo y natural. Mejorar sin transformar. Acompañar sin imponer. Escuchar antes de tratar. Porque una medicina estética bien hecha no cambia la esencia de una persona: la ayuda a reencontrarse con ella.

Como conclusión, este episodio deja un mensaje esencial: verse mejor no siempre empieza por modificar el rostro, sino por entender qué estamos sintiendo cuando nos miramos al espejo.

Instituto de Cirugía Avanzada
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.